El pasado fin de semana murió una de las mujeres que yo más respeto y admiro a nivel profesional y personal. La muerte le llegó de manera inesperada y fue uno de esos acontecimientos que estremecen la fundación de las sociedades.
Este artículo es mi tributo a ella, mi pronóstico de lo que se viene, y un grito desesperado.
Desde hace 9 años analizo los índices de criminalidad y violencia del país y en especial las regiones más pobladas del país. En el 2007, el PNUD en Guatemala publicó el “Informe estadístico de la violencia en Guatemala”, en el cual se encuentra este párrafo como parte de su introducción:
“El país atraviesa hoy por uno de los momentos más violentos de su historia. En los últimos 7 años la violencia homicida ha aumentado más de 120% pasando de 2,655 homicidios en 1,999 a 5,885 en 2,006. Este crecimiento equivale a un aumento mayor al 12% por año desde 1,999 superando ampliamente al crecimiento poblacional que es inferior al 2.6% anual. En 2006 el país presentó una tasa de homicidios por cada cien mil habitantes de 47 y la ciudad de Guatemala llegó a 108. Estas cifras posicionan a Guatemala como uno de los países más violentos del mundo oficialmente en paz, donde los derechos humanos de la población continúan sin ser plenamente respetados.
Este artículo es mi tributo a ella, mi pronóstico de lo que se viene, y un grito desesperado.
Desde hace 9 años analizo los índices de criminalidad y violencia del país y en especial las regiones más pobladas del país. En el 2007, el PNUD en Guatemala publicó el “Informe estadístico de la violencia en Guatemala”, en el cual se encuentra este párrafo como parte de su introducción:
“El país atraviesa hoy por uno de los momentos más violentos de su historia. En los últimos 7 años la violencia homicida ha aumentado más de 120% pasando de 2,655 homicidios en 1,999 a 5,885 en 2,006. Este crecimiento equivale a un aumento mayor al 12% por año desde 1,999 superando ampliamente al crecimiento poblacional que es inferior al 2.6% anual. En 2006 el país presentó una tasa de homicidios por cada cien mil habitantes de 47 y la ciudad de Guatemala llegó a 108. Estas cifras posicionan a Guatemala como uno de los países más violentos del mundo oficialmente en paz, donde los derechos humanos de la población continúan sin ser plenamente respetados.
En décadas anteriores la violencia estuvo principalmente asociada con las dinámicas del conflicto armado interno produciéndose en los enfrentamientos entre las fuerzas beligerantes y principalmente a través de las acciones de represión llevadas a cabo en contra de la población civil, primariamente del área rural. La violencia que sufre la sociedad guatemalteca hoy en día, sin embargo, ya no responde a la misma configuración histórica.”
Como se puede observar la tasa de crecimiento anual de homicidios aumenta en un 12% anual, esto es más que el crecimiento poblacional y el crecimiento económico. Está de más decir que esta tasa de crecimiento influye directamente en el crecimiento económico y hasta cierto punto, contribuye a desacelerar el desarrollo, y sin desarrollo hay estancamiento y con estancamiento, hay aumento de indicadores negativos (pobreza, analfabetismo, enfermedades, violencia, corrupción, etc). Según el Informe, el costo de la violencia en el 2007 fue mayor a US$2 billones. Guatemala presenta indicadores de violencia de los más elevados de América Latina que superan al único país que continúa viviendo un conflicto armado interno en la región, Colombia. Es por esto, que me atrevo a decir lo siguiente:
Hace 50 o 60 años, la violencia y criminalidad eran impulsados por ideales, por ideologías (en su mayoría políticas) las cuales representaban actos de criminalidad sectorizados y enfocados. Ahora, la violencia es impulsada por negocios ilícitos, los cuales no sólo son altamente rentables, sino más destructivos que los impulsados por ideologías.
Los negocios que costean la violencia cuentan con presupuestos no comparables con los de la Policía Nacional Civil, por lo que representan una mejor organización y equipamiento, y, probablemente, más integrantes o reclutas para este tipo de organizaciones.
Me comentaba un experto, trabajador del Banco Interamericano de Desarrollo, que “ya pasamos el punto de equilibrio (point of no retur)”, lo que significa que cada vez nos adentraremos más y más en lo que es un Narcoestado, y cada vez serán más comunes los asesinatos como en el que perdió la vida mi amiga.
A mayor frecuencia de criminalidad, mayor frustración de la sociedad, a mayor frustración, mayor probabilidad de una Revolución. Pero, ¿cómo será esta Revolución? ¿Cuáles serán sus principios y objetivos? Y más importante aún: ¿Quiénes serán los que la lideren?
Yo creo ciegamente, que, en no menos de 10 años tendremos otra gran Revolución, en la cual el pueblo peleará contra el Narcoestado, y creo que será una guerra larga, que el pueblo no va a ganar, y en la cual se derramará mucha sangre. La élite será mermada.
Buscando soluciones inmediatas, me comenta mi amigo abogado que no se puede militarizar la ciudad, ya que no solo es ilegal, sino que el ejército busca defender la soberanía del país, contra otros países. O sea que en principio, el ejército no sabe, ni debe, ni puede, defender a la sociedad contra otros miembros de la sociedad de un país. El abogado me comenta que para eso existe la Policía Nacional Civil (que gran alivio).
Se me ocurre que regresáramos al tiempo de Lucas, el tiempo de las “Paneles de la Muerte” y “Toques de queda”. Pero esto solo funcionaría si se pasa por encima los Derechos Humanos, lo cual sería un problema para el país a nivel internacional.
Entonces, ¿cómo reparar algo que está roto y en muchos pedazos? La solución no es una, y es tan complicada que probablemente poco factible. Pero aquí va la ideología:
1. Primero que todo debemos entender que la solución, se obtendría, como mínimo, en un plazo de 20 años. Esto es lo que toma para una generación pasar de su nacimiento, niñez, juventud, tiempo en el que el Estado, debería invertir de forma gamonal en la educación y salud del pueblo.
2. Para lograr estos 20 años de solución se necesita un Estado que comprenda que la visión de nación es compuesta por continuidad, sin importar el nombre del partido político que se encuentra en el poder, y lograr compartir las ideologías básicas para lograr el bienestar común de la sociedad.
3. Reestructuración gradual de los organismos del estado y sus ramas alternas, haciendo especial énfasis en el funcionamiento del Organismo Judicial y sistema penitenciario. Siempre he pensado que sería bueno privatizar todo esto de una sola vez, vendámosle todo lo Judicial a un país primermundista, con jueces competentes y un sistema penitenciario con cárceles de 1er nivel, con capacidad adecuada y programas de rehabilitación funcionales.
4. Legalización gradual de substancias ilegales, de esta forma se generará trabajo, se podrá poner impuestos y será menos atractivo el negocio de ser narcotraficante.
Estos 4 puntos son el inicio del ¿cómo?, y el ¿quién? es la respuesta más difícil, ya que recae en la sociedad, en encontrar líderes, que se sacrifiquen (porque entrar a formar parte del estado conlleva sacrificios mayores a los que mayoría de la gente se pudiese imaginar) por la visión de nación y que busquen tomar las cosas en sus manos y agarrar las riendas del asunto.
Aprovechemos las mentes excepcionales y brillantes antes de que sean robadas de nuestras vidas. Si conoce a alguien brillante, incítelo y apóyelo, hágale saber que es responsabilidad de esta persona realizar cambios en el país, esa es NUESTRA responsabilidad. Que en paz descansen las mentes brillantes y excepcionales que hemos perdido, que sus vidas no se queden en nuestras memorias, sino en nuestros actos.
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ReplyDeleteInteresante aporte dottore, el plan de país debe iniciar con nosotros transformando nuestro entorno, donde tenemos y hemos ejercido influencia, gestando una revolución silenciosa, al no ser proclives a la corrupción, y realmente iniciar un cambio iniciando por las propias disciplinas personales, ésto le da credibilidad a nuestro liderazgo, ya que el carácter es la plataforma de nuestras competencias, sin éste las competencias se vuelven estrellas fugaces, es ahí donde debemos enfocar nuestros esfuerzos personales, en el desarrollo de carácter, ésto incrementará nuestra influencia y la revolución silenciosa será mayor que la corrupción descarada, pero es responsabilidad de cada uno de nosotros, considero que si es viable realizar un movimiento que geste éste cambio, y es necesario hacer esa visión de pais como un proceso como bien mencionás y no solo un evento, para ello quizá haya que hacer algunos sacrificios que bien valen la pena, para que nuestros ideales no se queden solo en ello sino en un legado de vida para las futuras generaciones, excelente iniciativa, saludos
ReplyDeletemuy bien dicho. y lo peor es que es cierto... waaaaa
ReplyDeletehttp://www.prensalibre.com/internacionales/Narcotrafico-costado-vidas-Centroamerica-guerras_0_360564068.html
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